
¿Y si los Product Managers y los Product Designers empezaran a tener acceso al código gracias a la IA? ¿Cómo cambiaría eso la forma en la que trabajamos?
Durante años, el código ha sido territorio casi exclusivo de ingeniería. Producto y diseño lo veían desde fuera, como quien mira los planos de una casa sin poder entrar. Pero eso está empezando a cambiar. Con la IA como copiloto, la barrera de entrada se vuelve mucho más baja. Ya no se trata de escribir código desde cero, sino de entender cómo está hecho el sistema, de explorar ideas y de visualizar su impacto con más profundidad. Y eso tiene implicaciones enormes.
Ojo: no estoy diciendo que dejemos fuera a ingeniería. Todo lo contrario. Cuanto antes entre ingeniería en el proceso, mejor será el resultado. Pero también es cierto que hay un límite de atención, de tiempo, de energía. Y si el equipo de producto puede llegar con ideas más trabajadas, más contrastadas técnicamente, más afinadas... entonces ingeniería no se convierte en cuello de botella, sino en un multiplicador de valor.
La IA puede ayudarte a entender cómo está construida una parte del sistema, qué tan compleja sería una nueva funcionalidad, o incluso por qué un bug puede estar ocurriendo. Todo eso, sin esperar una reunión ni pedir favores. Puedes usar herramientas como v0 para prototipar interacciones reales, sin quedarte solo en Figma. Puedes hacer test rápidos, descubrir limitaciones y afinar propuestas antes de entrar en la conversación de factibilidad.
Esto también cambia la dinámica de filtrado y priorización. Hoy muchos PMs ni siquiera traen ciertas ideas porque temen cargar a ingeniería con “una más”. Pero, ¿y si pudieran investigar por su cuenta? ¿Y si pudieran detectar ese quick win escondido, esa funcionalidad que hace al producto más redondo pero que normalmente se queda fuera por falta de tiempo o datos?
Lo que está pasando no es solo una mejora de productividad. Debe ser un cambio de mentalidad para todos nosotros. Debemos reaprender a trabajar. Estamos pasando de un flujo lineal a uno más colaborativo, más paralelo, más autónomo. No es que producto tenga que programar, pero sí que tiene que entender mejor qué hay debajo. Y ahora, por fin, tiene las herramientas para hacerlo.
También puede interesarte
Hace unas semanas alquilamos un apartamento en Airbnb gestionado por una empresa de gestión vacacional. Escribimos por…

Buscamos a nuestra primera persona de operaciones
Buscamos a la primera persona del equipo de operaciones de Punto. Escribo una carta explicando por qué este puesto importa y qué tipo de persona estamos buscando.
En mi último viaje alquilé un Peugeot 308 y me sorprendió para bien: buen motor, cámara trasera, varios modos de control…