Los profesionales que no estén usando la Inteligencia Artificial para ser más productivos se van a quedar atrás. Y sus empresas no solo perderán eficiencia, también perderán clientes. El mercado busca la máxima productividad y la mejor calidad al menor coste posible. La comparación es inevitable.

Hace unos días me contaron el caso de una empresa que había contratado desarrolladores externos para un proyecto. Tras un par de semanas sin alcanzar los objetivos marcados, decidieron cambiar de rumbo y hacerlo internamente usando IA. Con Lovable, una persona logró en 3 días lo que el equipo llevaba 3-4 semanas intentando. Sí, van a tener que cuidar mantenibilidad, escalabilidad y seguridad, pero el mensaje es claro: la diferencia de velocidad es abismal.

También lo noto desde el otro lado, como cliente. En breve vamos a contratar a una empresa para que nos desarrolle un proyecto. Ya esperamos que utilicen IA en su proceso. Queremos más calidad y velocidad y, a la vez, menor coste global. Queremos trabajar con grandes profesionales, que lo sean aún más gracias a la IA.

Personalmente, ya no concibo trabajar con profesionales o empresas que ignoren la IA. No se trata de reemplazar talento, sino de potenciarlo al máximo y obtener más impacto. Yo soy ahora muchísimo mejor y más versátil de lo que era hace dos años. Quien no esté subiéndose al tren, inevitablemente se va a quedar atrás en la comparación.

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