Ayer fuimos al vivero a comprar una serie de materiales para eliminar mosquitos de una planta. El dependiente en tres frases nos dió una clase magistral de comunicación. Problema > Solución > Métrica

  1. "Tenéis mosquitos porque la planta no drena bien. Tenéis la arena demasiado apelmazada." Foco inicial en el problema raíz. Efectivamente, cambié la tierra hace meses. Mea culpa.

  2. "Debéis mezclar 50% de tierra, 30% de material drenaje y 20% de corteza. De esa manera la tierra drenará bien y los mosquitos desaparecerán." A continuación, nos aportó una solución con instrucciones claras para no expertos.

  3. "Cuando la tierra drena bien, el agua no debe tardar más de 10 segundos en llegar al plato." Y finalmente, nos dió una guía para saber si hemos implementado bien la solución.

En apenas 30 segundos nos había explicado el problema que teníamos, nos había convencido en la solución y nos había dado los materiales que necesitábamos. Más eficacia imposible. Como dice el dicho “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”.

La comunicación es siempre complicada. Por eso, debemos hacer un esfuerzo continuo en reducir y explicar mejor el problema que tenemos delante y la propuesta. Cuando lo tenemos 100% claro, nos vale muchas veces con dos párrafos.

Aparte de la brevedad, hubo otro tema clave para que yo saliera encantado. Mi mujer se reía al salir porque el dependiente me había dado métricas a seguir. Efectivamente, "hablábamos el mismo idioma".

Si en su lugar, me hubiese dicho "mezcla tierra, arena y corteza" yo hubiese seguido con dudas. En cambio, al yo ser una persona analítica y él darme métricas, la comunicación fue muy buena. ¡Ojo! También podría suceder que ese mensaje no funcione bien para otras personas.

Por eso, sé breve, y adapta el mensaje a tu audiencia. Mismo problema y misma solución pueden requerir tres versiones del mismo mensaje, dependiendo del perfil. Es decir, no envíes un único mensaje tanto al CEO como a una persona de customer support o un desarrollador.

·Ver comentarios en LinkedIn

También puede interesarte

40 clics para pagar dos horas de aparcamiento

Un parquímetro me ha recordado por qué contar los clics y los segundos que le cuesta a tu usuario completar una tarea es clave al diseñar un producto.

5 comportamientos que definen a un Product Engineer

La IA hace que programar sea rápido. El reto que queda es entender el problema, plantear una buena arquitectura y fasear con criterio.

Iterando el prototipo en vivo mientras los usuarios lo prueban

Siempre he hecho tests de usuario para diseñar mejor. Lo que no había vivido antes era poder implementar el feedback en la propia sesión. Lo que antes tardaba semanas, ahora sale en el día.