Bill Gates ha decidido donar el 99% de su patrimonio antes de 2045, destinando más de 200.000 millones de dólares a combatir las desigualdades más urgentes del mundo.

Desde hace años, me inspira profundamente el trabajo de la Fundación Bill y Melinda Gates. Siempre he pensado que, si algún día tuviera una gran fortuna, me encantaría hacer exactamente lo que ellos hacen: dedicarme por completo a mejorar el mundo. No como un gesto puntual, sino como un compromiso a largo plazo, estratégico y constante. Utilizar el privilegio de tener recursos no para acumular más, sino para resolver los problemas más urgentes y complejos del planeta.

Me impresiona cómo han abordado este reto con una visión clara y unos objetivos ambiciosos. Acostumbrados a trabajar con OKRs en el mundo de producto y tecnología, ¡fijaos en los OKRs que se han planteado ellos! No pueden ser más inspiradores:" 1. Que ninguna madre, niño o bebé muera por causas prevenibles." 2. Erradicar enfermedades infecciosas mortales." 3. Lograr que cientos de millones de personas salgan de la pobreza.

Objetivos con impacto real, medibles y, sobre todo, profundamente humanos.

Los resultados hablan por sí solos: junto a Gavi y el Fondo Mundial, han ayudado a salvar más de 80 millones de vidas . Han sido pieza clave en la erradicación casi total de la polio y en la creación de vacunas que han reducido en un 75% las muertes infantiles por diarrea . Lo que se ha conseguido hasta ahora es inmenso, y lo que está por venir, aún más.

En los próximos 20 años, Bill Gates ha decidido donar prácticamente toda su fortuna personal para seguir persiguiendo esos tres objetivos . La escala de esta decisión es monumental. Pero más allá del dinero, lo que más me inspira es la claridad de propósito, la coherencia y la disciplina con la que se plantean estos retos. 

Ojalá más personas, más líderes, más empresas y más equipos trabajáramos con esa ambición de impacto y con esa generosidad radical. No hace falta ser multimillonario para inspirarse con estos OKRs y hacer algo significativo desde donde estamos.

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