
Hoy doy una charla y es la primera vez que preparo una presentación usando inteligencia artificial de principio a fin. Y la experiencia me ha dejado aprendizajes —y preguntas— que quiero compartir. Porque esto ya no va de productividad. Va de cómo diseñamos y trabajamos desde cero en esta nueva era.
Empecé con algo muy simple: tenía las ideas en la cabeza, tras muchas caminatas y notas mentales. Abrí una conversación en ChatGPT, activé la voz y le conté todo en un largo audio como si hablara con una persona. Le pedí que me ayudara a estructurarlo. A partir de ahí, fue todo iteración: guión, feedback, bromas, ritmo, cómo conectar con el público. Siempre en esa misma conversación. Lo sentí casi como si tuviera un coautor de la charla a mi lado, desafiando mis ideas y proponiéndome enfoques nuevos.
Después, pasé a las slides. Aún no hay integración de Gemini (Modelo de IA) en Google Slides (probablemente lo veremos muy pronto), así que usé mi propio template y me apoyé en ChatGPT para plantear ideas visuales, pedir sugerencias de diseño y, sobre todo, generar imágenes personalizadas: coherentes, en tono, y sorprendentemente buenas. En una o dos iteraciones las tenía listas. En cada slide, pedía feedback, reordenaba, ajustaba texto o ritmo. Y cuando terminé, le pasé el PDF entero para una última revisión, pidiéndole que me evaluara como si fuera un product manager o un líder de diseño. El resultado: tardé 5 veces menos que otras veces, y el resultado es mucho mejor. A nivel visual, directamente otro nivel 😅
Pero lo que más me interesa es lo que esto anticipa. Si hoy puedes co-diseñar una presentación de nivel con un modelo, ¿qué va a pasar cuando eso esté integrado directamente en la herramienta en unos meses? Se acabará diseñar desde cero. ¿Y si existieran templates con su propio generador IA adaptado al estilo? ¿O asistentes que mejoran tus slides automáticamente? Igual que hay diseñadores visuales o equipos enteros en consultoras solo para presentaciones, pronto habrá agentes de IA dedicados a transformar tus ideas en storytelling visual de calidad.
Esto abre un nuevo mercado. No para vender solo “el diseño final”, sino para vender velocidad, coherencia visual, escalabilidad. Quizás haya diseñadores que ahora pueden ofrecer mucho más, a más gente, cobrando menos por slide pero a más clientes. ¿Y si el diseño visual deja de ser un cuello de botella?
Son solo slides. Pero también son una señal. La IA no es solo una herramienta para producir más rápido. Es un cambio en cómo creamos, iteramos y colaboramos. Hoy lo he usado para una charla. Mañana, probablemente, lo estemos usando para hacer un vídeo promocional en televisión. ¿Y pasado mañana webs enteras? Estamos empezando algo grande.
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