
Me ha resultado muy interesante la propuesta de Cloudflare de permitir a las webs cobrar a los bots que entran a scrapear contenido. Puedes leer el artículo en comentarios. Es una idea que viene a poner precio a algo que hasta ahora se ha considerado “gratis por defecto”: el acceso masivo al contenido público de internet para entrenar modelos de inteligencia artificial. Pero la realidad es que los modelos fundacionales requieren cantidades ingentes de datos para entrenarse... y la mayoría de esa información proviene de sitios web creados y mantenidos por otros.
Aquí hay dos tensiones importantes. Por un lado, el coste operativo. El tráfico de bots ha crecido exponencialmente en los últimos meses y supone ya más del 50% de la carga directa sobre servidores, infraestructura y ancho de banda que los propietarios de las webs están pagando. Por otro, el valor del contenido. No es lo mismo dejar entrar a Google —porque te indexa y te trae visitas de personas — que permitir que un modelo se alimente de tu contenido sin dejarte ni tráfico ni beneficio. Esta es, probablemente, una de las batallas clave de los próximos años: la propiedad del contenido, y cómo se remunera a quienes lo generan.
Lo que propone Cloudflare me parece conceptualmente potente porque descentraliza esta negociación: ya no hace falta ser una gran editorial con recursos legales para exigir condiciones. Cualquier web podrá decidir si bloquea bots de IA, si los deja pasar, o si cobra por acceso. Unos céntimos por petición. Microtransacciones por contenido. ¿Estamos empezando a ver los cimientos de un nuevo modelo económico para la web abierta?
Ahora bien, para que esto funcione tiene que haber mercado. Es decir, que los actores como OpenAI, Anthropic o Perplexity acepten pagar por contenido valioso. ¿Cómo se pone precio? ¿Qué tipo de webs lo merecen? En el artículo de presentación se hablaba de un escenario interesante: que el usuario final sea quien encargue a la IA una investigación y ésta, en función del presupuesto que le demos, decida a qué fuentes acceder y pagar por información en tiempo real. Imaginar que una IA actúe como un “agente comprador de contenido” es un cambio profundo en la relación entre usuarios, plataformas y creadores.
Me encantaría leer vuestros puntos de vista. ¿Qué escenarios se abren con esto? ¿Qué implica desde el punto de vista de un propietario de una web en abierto? ¿Y de una con contenido cerrado? ¿Habrá SEO para generar visitas pagadas de bots? ¿Cómo nos va a afectar a los usuarios?
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