Ahora parece que lo moderno es saltarse los PRDs y hacer un prototipo con IA. Nada de pensar, nada de escribir. Simplemente te sientas, abres Lovable, escribes cuatro prompts y ¡bam!, tienes tu funcionalidad para debatir con ingeniería. ¿Para qué perder tiempo en entender el problema si puedes directamente tirarte a programar la solución? El CEO de Lovable, por supuesto, encantado. Más prototipos, más tokens, más uso.
Yo nunca he sido fan de los PRDs largos. Pero sí he sido muy pesado con que esté claro el problema que queremos resolver. Y eso, con una sola frase bien escrita, basta. Una frase que no sea ambigua, que tenga éxito definido, que esté basada en algo que a nuestros usuarios les duela de verdad. No un nice to have, no algo que “nos mola” ver funcionando a mostréis que no somos los usuarios. Un problema de verdad.
Soy muy fan de prototipar. Uso v0 todas las semanas para pensar en voz alta, para ver si una idea que tengo en la cabeza merece o no más tiempo. Pero eso viene después de saber qué quiero resolver.
Así que ojo con esta narrativa de “no hace falta PRD, haz un prototipo y ya vas iterando”. Iterar sobre qué, ¿sobre confusión? ¿Sobre deseos? Porque si lo que iteramos es nuestra falta de foco, vamos directos al megafrankenstein. Ese producto que tiene de todo pero que nadie quiere usar. Y si encima el scope cabe en cuatro prompts y el output parece mágico, igual deberíamos preguntarnos si estamos construyendo algo útil o solo un juguete sofisticado.
En resumen: no defiendo PRDs largos, pero sí tener una claridad quirúrgica del problema. Si no, vamos a terminar diseñando soluciones muy caras para problemas que nadie realmente tiene.
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